Nuestro pacto verde

Debería ser uno que pueda recuperar economías locales, y que se preocupe por la emergencia ambiental.

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El pacto verde europeo había sido formulado antes de la pandemia. Respondía a la urgencia de la crisis climática. Que ahora parece haber quedado anestesiada por la tragedia. Pero en China despertó el dragón. ¡A recuperar el tiempo perdido! Las emisiones cayeron allí aproximadamente el 25 % entre febrero y marzo de 2020 (en el mundo, 17 %). Pero los últimos datos indican que el efecto rebote ya es de 4 y 5 % interanual.

Europa no quiere que en su territorio suceda lo mismo. Por eso propuso (en medio de la pandemia) una estrategia ambiciosa para implementar el pacto verde formulado en diciembre: el paquete de recuperación verde. Para reconstruir las economías afectadas por la crisis, pero incorporando medidas que detengan la crisis climática. Una acción coordinada para repensar la sociedad y desarrollar un nuevo modelo de prosperidad. Inversiones que apoyen la transición hacia una economía climáticamente neutral, protección de la biodiversidad y transformación de los sistemas agroalimentarios. Todo esto generará nuevos empleos, crecimiento sostenible y mejoras en la forma de vida de la gente.

Lo novedoso de esta alianza es que ha reunido a los actores claves de la sociedad: 79 eurodiputados, grupos de la sociedad civil, incluidos 37 CEO de grandes empresas, 28 gremios empresariales, la confederación sindical europea, 7 ONG y 6 centros de pensamiento.

Sugerí, en el marco del Diálogo de Talanoa Colombia (la semana pasada), que aquí debemos formular nuestro pacto verde. Que tenga la capacidad de recuperar las economías locales, pero que interprete el sentido de urgencia de la emergencia ambiental y climática que vivimos.

Nuestras prioridades son distintas de las europeas: un plan integral de agricultura sostenible, lucha contra la deforestación y los cambios en el uso del suelo; una reformulación (en contexto covid-19) del plan de transición energética 2050, que incluya eficiencia energética y se articule con incentivos tributarios: un más equilibrado impuesto al carbono; incorporación de sectores como la industria, el comercio y el turismo; planes integrales de recuperación y adaptación en zonas de alta vulnerabilidad, y educación para estos grandes cambios, concebida no como simples materias electivas en los currículos, sino como una cruzada nacional de gran alcance. La sociedad tiene que prepararse para cambiar mediante una estrategia de descarbonización de largo plazo que incluya a todos los actores.

Autor: Manuel Guzmán- Hennessey
@GuzmanHennessey

Artículo de El Tiempo: https://www.semana.com/nacion/articulo/el-extremo-oriente-amazonico-columna-de-margarita-pacheco/611011/https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/manuel-guzman-hennessey/nuestro-pacto-verde-columna-de-manuel-guzman-hennessey-513650

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